Podcast escrito y producido en Nueva York, que te trae retazos de su historia, personajes, costumbres y arquitecturas, relatados de forma personal, subjetiva, y no siempre rigurosa.
En este mes de junio se cumplen 10 años desde la publicación del primer episodio de este podcast, una década donde el mundo entero – así como Nueva York – han visto pasar determinantes acontecimientos que en mayor o menor medida han afectado nuestras vidas.
La idea para celebrar este décimo sería el publicar un podcast colaborativo con audios de los oyentes , de alrededor de 1 ó 2 minutos de duración, donde contaseis vuestra experiencia como oyentes del podcast y como esto ha influido en vuestra relación con Nueva York, si es que lo ha hecho.
También podéis comentar los temas que os han gustado más (o menos) o que os hayan interesado en mayor medida, o incluso si a raíz de escuchar alguno de los episodios, esto hizo que os interesase conocer más sobre Nueva York.
Podéis enviar vuestros audios (preferiblemente en formato .MP3) a unminutoennuevayork@gmail.com
En la película de Wayne Wang de 1995 ¨Smoke¨, basada en guión de Paul Auster, en South Park Slope (Brooklyn), a principios de los años 90, Auggie Wren (Harvey Keitel) regenta un pequeño estanco que se convierte en el punto de encuentro de un grupo de personajes singulares. Lugares cotidianos con historias.
Podcast: Mister Softee Ice Cream TrucksIce Cream truck frente al Bryan Park en plena temporada navideña.
Hace un tiempo, hablábamos en el podcast de los Ice Cream Trucks, que tradicionalmente han sido una imagen característica de las calles y barrios de Nueva York durante los méses más cálidos del año.
Ultimamente, y con el regreso del turismo a la ciudad, es común ver estos puestos móviles de venta de helados operando en épocas del año en principio tan poco propicias para el consumo de helados, pero entiendo que si están ahí es porque realmente existe una cierta demanda de este tipo de producto.
Este año 2023 no hemos publicado muchos episodios del podcast. Sólo 2, algo en lo que estamos trabajando para subsanar, esperando que el año que viene, que vendrá a marcar el décimo aniversario desde la creación de este podcast, vea muchas más historias sonoras publicadas.
Pero de momento, Spotify ha hecho su típico wrapped de cad año.
Vuelve el podcast de Un Minuto en Nueva York para traer la histora del One Seaport o 161 Maiden Lane, la torre residencial que actualmente permanece inacabada en el lado oeste del bajo Manhattan tras descubrirse una desviación de 8 centímetros en su coronación respecto a la teórica vertical.
Escúchalo aquí:
Podcast: Nueva York ya tiene su propia torre inclinada
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Podcast: NY Delicatessen, aka Delis. That is so New York!
Hace algún tiempo, publicábamos en el podcast el episodio NY Delicatessen, aka Delis. That is so New York! . Uno de los delis que mencionábamos era 2nd Avenue Deli, ubicado en el East Side de Manhattan.
Menos conocido a nivel mediático que Katz, conserva sin lugar a duda, un mayor y más auténtico sabor local que este último.
Aunque la foto ya es suficientemente descriptiva, hay que decir que el hot pastrami sandwich es el clásico de la casa que alguna vez hay que pedir.
Podcast: Brooklyn Bridge o la saga familiar que unió a dos ciudades
No hace mucho tiempo, hablábamos en el podcast de la concepción e historia del Brooklyn Bridge y de la saga familiar de los Roebling, John A., Washington y Emily, que lo llevó a cabo.
En un reciente viaje por California, no podía dejar pasar la ocasión de visitar uno de los mayores iconos del llamado Golden State, es decir, el Golden Gate Bridge de San Francisco.
Junto a su centro de visitantes podemos visitar y estudiar una muestra de la sección de los cables principales que sostienen a este puente colgante.
Leyendo la descripción de sus datos principales, encontramos una referencia a la compañía John A. Roebling´s Sons Co. como suministradora de estos cables.
Del mismo modo, en una de las placas conmemorativas en una de las torres del puente, encontramos la misma referencia.
Esto viene a reforzar lo que en nuestro podcast dedicado al Brooklyn Bridge decíamos sobre la vocación empresarial del clan Roebling aparte de su faceta como ingenieros y constructores, siendo especialistas en la concepción y fabricación de cables para suspensión de puentes.
Esta situación guarda cierto paralelismo con la trayectoria profesional de Rafael Guastavino, el arquitecto valenciano que dejó su huella en Nueva York durante los últimos años del Siglo XIX y principios del XX cuando emigró a los Estados Unidos.
Guastavino, lejos de significarse como arquitecto diseñador como edificios, destacó como consultor, fundando la Guastavino Fireproof Company, aportando a otros edificios sus patentadas bóvedas cerámicas.
Hace ya más de una década que el legendario Concorde no surca a velocidades supersónicas los cielos del Atlántico norte entre Londres o París y Nueva York.
Como homenaje a a esta obra maestra de la ingeniería aeronáutica de los años 60 y 70, uno de sus ejemplares retirados del servicio, parte de la flota de British Airways, se muestra de forma permanente en el Intrepid Air & Space Museum, en la margen del Hudson River en el West Side de Manhattan.
Ahora, tras años siendo expuesto, es hora de los trabajos de mantenimiento y restauración del fuselaje de esta mítica nave y para ello, ha sido trasladada a los Brooklyn Navy Yards para acometer esos trabajos que la devolverán a su esplendor original para que todos los visitantes y aficionados a la aeronáutica la puedan disfrutar con su mejor imágen.
Por cierto, si queréis saber algo más sobre los Brooklyn Navy Yards, hace tiempo hablamos de ellos en el podcast.
Podcast: Brooklyn Navy Yard, el gran astillero de Nueva York
El Flatiron en mejores tiempos para este icono de Nueva York.
Y es así tal como os lo cuento. Este edificio, concebido por Daniel Burnham y construido en 1902 no pasa por su mejor momento. Son ya varios años en que su fachada y las aceras que lo rodean se encuentran cubiertas por andamios privándonos de la vista de esa famosa y aguda esquina formada por Broadway y la 5ª Avenida mirando sobre Madison Square Park.
Pero, ¿qué está pasando en este edificio?
En un esfuerzo por ayudar a resolver una disputa entre sus propietarios actuales, el icónico edificio Flatiron en el centro de Manhattan se subastará oficialmente el 22 de marzo. La decisión es el resultado de un fallo reciente de la Corte Suprema del Estado.
A partir de ahora, el 75% de este edificio y monumento es propiedad de GFP Real Estate, Newmark, Sorgente Croup y ABS Real Estate Partners mientras que un abogado llamado Nathan Silverstein posee el 25% restante del mismo.
En 2021, el antiguo grupo de socios había demandado a Silverstein con la esperanza de asegurar una venta de su parte del edificio, alegando las malas decisiones comerciales de este último que, según afirman, han mantenido el edificio vacante durante mucho tiempo, según el sitio.
Silverstein, por su parte, demandó a los otros socios por motivos similares, sugiriendo que no intentaron arrendar el espacio correctamente.
Dada la estructura de propiedad, cualquier socio básicamente tiene poder de veto sobre las decisiones que afectan el edificio, lo que complica aún más toda la situación, de ahí la decisión del tribunal de subastar el edificio.
Según la publicación The Real Deal, los beneficios de la venta por subasta se dividirán entre los socios en función de sus participaciones actuales.
Originalmente denominado Fuller Building, la torre de 22 pisos en el 175 de la 5ª Avenida ha llegado a definir el Flatiron District en Manhattan donde se sitúa.
Originalmente, cuando se inauguró en 1902, el edificio era la sede de la empresa constructora Fuller Company. En 1925, la empresa vendió el edificio a un sindicato de inversión.
Fue designado un hito histórico o «Landmark» en 1966. El documento de la Comisión de Preservación de Monumentos lo describía así:
“Ya sea que se vea de noche, se refleje en el pavimento reluciente durante una tormenta o luche por su vida en una tormenta de nieve, tiene una cualidad de movimiento direccional con su masa en forma de proa que se eleva por encima del espectador. Para el Nueva York de 1902, este edificio representaba la esencia misma de la modernidad”.
A finales de la década de 1990, la propiedad se dividió entre los socios y el edificio finalmente se renovó.
El último inquilino que llamó hogar al Flatiron Building fue Macmillan, el gigante editorial británico, pero los 21 pisos de oficinas ya estaban vacíos en junio de 2019.
A partir de noviembre de 2020, toda la estructura quedó vacía y comenzaron las obras de renovación que incluyen fachadas, vestíbulos y nuevos ascensores.
Este podcast va camino ya en 2023 de cumplir los 9 años desde sus primera publicaciones, siempre bajo el mismo nombre y con la línea argumental adaptándose a los avatares e intereses de quién aquí escribe y en el podcast os habla.
Muchas veces he oído por parte de oyentes el comentario o chascarrillo sobre la discrepancia entre parte del título del podcast, es decir, el «minuto» y la duración real de los programas, que evidentemente, y como ha quedado demostrado en más de 220 podcast publicados, no es nada cercana a un minuto de tiempo.
Tampoco puede pasar desapercibido el hecho de que existe una película -de infame calidad, eso sí- de 2004 (creo) que comparte el nombre con este podcast. Pues no. Tampoco bebe su inspiración de esa obra este humilde proyecto.
No faltan referencias históricas o en la cultura popular a la expresión «In a New York Minute». Leo en un artículo de 1986 publicado en el New York Times Magazine «
El Fiscal General de Alabama, al que se le negó la nominación demócrata a gobernador, estaba furioso. Denunció a las personas que rodeaban a su oponente como «un montón de sórdidos, puedes ver eso en un minuto de Nueva York».
Los lectores habituales de este espacio ya saben que la sordidez comenzó como un insulto étnico, despreciando injustamente los productos de lino fabricados por la gente de Silesia, un área del suroeste de Polonia. Pero muchos se preguntarán por qué todavía no lo he tratado en un minuto de Nueva York.
«Si hubiera algún indicio de incorrección», dijo un oficial de policía de Dallas, evitando el subjuntivo, en 1980, «estarían sobre nosotros en un minuto en Nueva York».
En una película para televisión de 1983, «A Killer in the Family», alguien dice del brutal padre interpretado por Robert Mitchum: «Te mataría en un minuto de Nueva York».»
Con estos antecedentes parece evidente que el termino tiene un claro significado relacionado con tiempo o inmediatez, algo que no es difícil asociar con el ritmo trepidante que habitualmente se ha asociado a la vida en Nueva York.
Este americanismo – que es como dicen que se llaman este tipo de expresiones- parece que tiene su origen en el sur de los Estados Unidos, y más concretamente en Texas y significa simplemente un instante, un momento, un intervalo muy breve.
La forja del término no está exenta de la visión que los sureños tienen de Nueva York y otras grandes ciudades, generalmente del este, (como si en el estado de la estrella solitaria no hubiese grandes urbes) como núcleos de actividad social y económica frenética y apresurada.
El histórico presentador del Tonight Show Johnny Carson lo definía como el tiempo entre el que un semáforo de Manhattan se pone en verde y que el coche de atrás empieza a hacer uso del claxon. La descripción debería explicar la expresión sin dejar espacio para duda alguna, ¿no?.
En el plano de la cultura popular, y obviando el infame título cinematográfico que he mencionado al principio, no puedo dejarme en el tintero el mitiquísimo «New York Minute» que en 1989 puso Don Henley, voz de los Eagles en nuestros oídos.
En cualquier caso, un nombre para seguir contando historias sobre esta ciudad de nuestras alegrías y desvelos, días agitados o tranquilos, gélidos o tórridos.
Y si puede ser en un bagel shop of cafetería de confianza del bario, mejor que mejor para empezar ese día de semana o incluso el fin de semana disfrutándolo junto a ese primer café.
Las variedades se adaptan a muchos gustos; plain, sesame seeds, everything, pumpernickel y qué se yo cuántas más…
Después elegir el filing si queremos. Aquí también habrá tantos gustos como colores, pero para mí, la decisión acertada es cream cheese & lox, aunque tampoco descarto nunca cream cheese & scallion.
Tras la vuelta a la rutina con el paso del Año Nuevo, el año ’23 ha comenzado con este invierno que de momento está siendo bastante suave (si exceptuamos la ola de frío ártico que nos visitó durante la Navidad) y donde, de momento, no hemos visto la nieve aparecer a pesar de que el norte del estado, en concreto Buffalo, haya sufrido ya dos tormentas invernales históricas.
¿Quién sabe…? Aún queda invierno hasta que las distintas marmotas empiecen a pronunciarse sobre la longitud de este invierno y sobre cuando comenzará la primavera…
De momento, la ciudad va mostrando su ritmo habitual bajo los nuevos parámetros sobre los que se mueve este nuevo mundo tras el paréntesis de 2020-2021.
En Madison Avenue con la calle 26, encontramos uno de los edificios fundamentales en la historia arquitectónica de Nueva York: el New York Life Building, propiedad de la compañia aseguradora del mismo nombre y diseñado por el célebre arquitecto Cass Gilbert, autor de otras joyas como el rascacielos neogótico Woolworth Building.
El solar que este magno edificio ocupa, con su característica cubierta piramidal dorada, fue el lugar donde se asentaba hasta 1925 uno de los originales edificios de la saga del Madison Square Garden. En nuestro podcast relatamos en su momento este predecesor del New York Life Building en el episodio «Las 4 vidas del Madison Square Garden».
Andrew Carnegie fue un magnate de la industria del acero y filántropo de origen escocés que a finales del Siglo XIX y principios del XX llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo.
Hace algún tiempo, en nuestro podcast relatábamos como donó los fondos para la construcción de decenas de bibliotecas en lo que fueron los orígenes de la New York Public Library.
Hoy en día todavía podemos encontrar recorrer y utilizar esas bibliotecas.